Un
miércoles por la mañana, ella decidió llamarle, así sería más factible que fijarán
una fecha para su rencuentro… ¿amistoso o vengativo?
Le
mentiría, obviamente, ¿qué podría esperarse de ella?
Todo lo
quería resolver complicándolo. Si tenía que hacer un trabajo, prefería exprimir
los días y las horas, y al final, arribar al cubículo del profesor para,
quejumbrosamente, exponerle las razones por las que debía darle una segunda,
tercera, cuarta, quinta (etc.) oportunidad.
Si había
tenido algún descontento con su marido, ¿para qué mencionar lo que pasó?, mejor
callarse y esperar a que él lo adivine. Sí, así era ella.
En este
caso, su amigo, quizá su mejor amigo: el único hombre a quien le pedía dinero
cuando el otro amigo no contesta, o cuando la abuela, la mamá, los hermanos,
tampoco. Podría decirse que lo que había entre ambos era amistad, pues gozaban
contarse mutuamente acerca de sus jornadas.
Esta vez
lo retaría, le exigiría una respuesta, lo pondría en un punto sin retorno.
Le diría
que el próximo sábado se marcharía hacia Alemania, específicamente a Jena… ¿por
qué? Las razones sobran, solamente lo hacía por practicidad, necesitaba poseer
esa respuesta.
Necesitaba
saber si sus sospechas eran ciertas, si todo lo que se había imaginado su
autocalificada mente neurótica o esquizoide le había proyectado detrás de sus
pupilas.
¡¿Qué
sabe ella de neurosis, y qué se yo de respuestas?!
Ese mismo
miércoles por la mañana, en mi cama, lo divisé entre sonrisas. Entre varios
sujetos de los que ahora no logro recordar sus nombres o sus caras. Fue un
sueño. Íbamos vestidos de negro… para variar. Íbamos hacia nosotros de un modo
que en la vida real sería extrañamente alegre, ya que ahora no soportamos estar
en la misma habitación.
Allí, nos
caminamos, nos miramos, nos sonreímos, y creo que nos besamos. Fueron quizá
cuatro horas de sueño las que compusieron 23 segundos de un simple abrazo. La
calavera en la pañoleta que recogía su larga cabellera me dio la bienvenida.
6 comentarios:
Muy buena historia, en cuanto a lo de las respuestas, creo que nadie sabe bien que es lo quiere escuchar, a veces queremos que las demas personas nos digan cosas que no les explicamos que necesitamos.
Este post se me antoja como un sueño muy raro.
Esa sería una respuesta a una pregunta que no me he hecho.
Se me hace surreal, pero interesante... Como un viaje en el limbo.
Saludos
Cabron! que vieja tan Castrosa, lo peor es que conosco 2 que 3 gentes asi
me da una sensacion de melancolia, creo que si. Y me gusto la historia.
una historia muy buena
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