Hace ya casi 2 años, viaje a una ciudad, no muy lejana de la mia, llamada Barranquilla, recuerdo que estaba en una tienda de un centro comercial, cuando por andar despistada viendo ropa super linda, me tropece con alguien, y se le cayeron todas sus compras...
-Disculpa-dijimos al mismo tiempo, el ya estaba en el suelo recogiendo todo, motivo por el cual, no podia verle la cara, pero era un chico muy delgado (demasiado), que vestia de negro; inmediatamente me agache a ayudarle a recoger sus compras, cuando de pronto, levanto su rostro, y nos quedamos mirando fijamente...
-¿Eres e..?-dije
-Si, soy emo- dijo inmediatamente, antes de que yo terminara la pregunta.
Yo lo quede mirando, realmente era guapisimo, algo mayor que yo, y muy, pero muy delgado, en su brazo, pude ver varias cortadas; el, al notar que yo no hablaba....
-Mucho gusto, Diego- dijo con una pequeñisima sonrisa, pero en sus ojos se reflejaba una enorme tristeza.
-Me..Melissa, soy de Riohacha- dije- ¿por que eres emo? ¿Acaso tu vida es demasiado triste y miserable para llegar a caer tan bajo, a pensar que ya no hay esperanza de nada? ¿Acaso no te da vergüenza, andar metido en esto? ¿Acaso no tienes sueños y metas que cumplir, y prefieres pensar en la muerte?- inmediatamente me di cuenta que fui algo grosera.
Sus ojos se llenaron de lagrimas.
-Lo siento- murmure
-Tú eres la única que puede ayudarme, yo no quiero ser asi, quiero ser como tu, alguien normal, pero a veces siento que la única salida es la muerte, sé que eres la unica que puede entenderme, pues nadie me escucha- dijo realmente triste. Vi a mi mamá y me di cuenta que ya debiamos regresar a Riohacha.
- Adios, tú puedes solo..Diego, lo se...-dije
-Espera...-dijo
Sali de la tienda, casi corriendo, voltie y lo vi por ultima vez, jamaz lo volvi a ver, a veces me pregunto si habra cambiado, si ya no es emo, o peor aun...si esta vivo. No creo que me recuerde, pero yo siempre lo voy a recordar, a pesar de que lo único que se, es que se llama Diego y es emo, y otros pequeños detalles, que note en los 8-9 minutos que hable con el, espero que haya cambiado, ese es uno de mis deseos, estoy sgura que nunca lo volvere a ver, tiene que tener unos 15 o 16 años...Espero que Dios lo bendiga y que por fin encuentre la felicidad, que el deseaba.
Posdata: Ni tan corta la historia...ups!
