Mi vida transcurría tranquilamente, como siempre tratataba de salvar al mundo, mi super poder leer la mente y hacer que explotaran los cerebros jajaja, los malos nunca tenían tiempo de rectificar.
Mi mas grande enemigo, los políticos, pues ellos no tenían cerebro lo que les produjera ideas y por lo tanto no podía hacer que explotaran, los odiaba pues siempre me querían poner impuestos, que si salvaste a unas personas de no se que, impuesto por que llevabas tu auto en el día que no circula.
Que si convenciste a los terroristas de atacar tal ciudad impuesto por no hacerlo en tiempo y forma.
Malditos, muy malditos políticos.
Pero un día me atreví a ponerlos a pensar, utilice un arma a un mas grande, el de la seducción combinada con tentacion, me puse mis ropas mas provocativas y los insite a idear pocisiones sexuales diversas y al momento de que por fin pensaban, su cabeza explotaba, jajaja me regozijaba al ver como la habitacion donde los citaba se llenaba de su sangre; nadie sabia lo que pasaba, todos lo atribuían a ataques terroristas, pero nadie se preocupaba de un politico muerto mas que los demás políticos imbéciles.
Así anduve y anduve haciendo explotar cabezas, después de incitarlos a tener sexo exitante e intenso.
Mi mas grande enemigo, los políticos, pues ellos no tenían cerebro lo que les produjera ideas y por lo tanto no podía hacer que explotaran, los odiaba pues siempre me querían poner impuestos, que si salvaste a unas personas de no se que, impuesto por que llevabas tu auto en el día que no circula.
Que si convenciste a los terroristas de atacar tal ciudad impuesto por no hacerlo en tiempo y forma.
Malditos, muy malditos políticos.
Pero un día me atreví a ponerlos a pensar, utilice un arma a un mas grande, el de la seducción combinada con tentacion, me puse mis ropas mas provocativas y los insite a idear pocisiones sexuales diversas y al momento de que por fin pensaban, su cabeza explotaba, jajaja me regozijaba al ver como la habitacion donde los citaba se llenaba de su sangre; nadie sabia lo que pasaba, todos lo atribuían a ataques terroristas, pero nadie se preocupaba de un politico muerto mas que los demás políticos imbéciles.
Así anduve y anduve haciendo explotar cabezas, después de incitarlos a tener sexo exitante e intenso.
Desde ese día mi vida se volvió mas tranquila, en ocasiones, se me junta mucho el trabajo, pues me gusta explotar cabezas en conjunto, varios embarrados en la misma habitación, bañada yo en su sangre que demuestra todo lo que puedo hacer yo.
No pido mas que un poco de orden, nada de estarme jodiendo pues de jo de ser buena y mando todo a la mierda.











