No, no lloro,-" Si nada más me acuerdo"- sonrió. Esa sonrisita de nervios por saber que él está lejos, está pensando en ir a otro lugar y/o peor, con otra persona.
Como todos los días ella se sienta frente al monitor acomoda la silla, acomoda el café, inicia la infaltable sesión del msn, abre una página de internet y rápidamente teclea sus datos para entrar a la red, esa red social conocida como Facebook.
Página de inicio, noticias, notificaciones, -"¡Sí!, tengo notificaciones"- piensa alegremente y revisa, nota que han comentado la foto donde aparece con él, tan felices, tan alegres, tan aparentemente enamorados; y el comentario es de él diciendo que la quiere mucho, que la extraña que ojala vuelva pronto para compartir más momentos. Su corazón se inunda de felicidad, ella lo sabe, ella lo ama, y quisiera estar junto a él en este momento.
Pasan los días, las semanas y pasan solo un par de meses, y como todos los días se sienta frente al monitor acomoda la silla, acomoda el café, inicia la infaltable sesión del msn, pero nota algo raro una ventana del msn con un mensaje instantáneo guardado, es de él, que tiene algo que decirle, abre la página de internet y rápidamente teclea sus datos para entrar a la red. Esa red social que es Facebook.
Página de inicio, nota que tiene notificaciones, pero se queda en la página de inicio, ve el perfil de él y ve que cambio su situación sentimental, tiene una relación con alguien que ella no conoce, se enoja, grita para sus adentros, algo en ella se ha roto, quiere salir y golpear a alguien, revisa el muro de el, de ve todos los mensaje entre ellos desde hace algunos días, textos de te quiero, de te extraño, de que bonitos días pasamos juntos. Contestaciones de yo también te extraño, yo también te quiero, jamás creo encontrar a alguien como tú, frases que no son para ella.
¿Por qué?, ¿por qué?....ella no sabía qué hacer, platica brevemente con él por msn, le dice donde la conoció, como la conoció, cuanto le gusta, cuanto la quiere, cuanto tienen en común, y ella solo se limita a contestar que bien por ti, me alegro por ti, pero para su buena suerte de ella el msn no transmite lágrimas, él no puede saber que ella está triste, se siente traicionada, se siente mal.
Jamás hubo un acuerdo en el que estando lejos serian "fieles", pues para empezar ellos no se pertenecían, no eran uno del otro; si se querían, pero jamás quedo asentado lo que para todos era obvio, que el uno sin el otro no existia.
Ella se molestó pero no dijo nada, solo el monitor sabía lo que pasaba, pues frente al monitor ella sola se lastimaba; pasaban los días y ella no podía evitar revisar su Facebook, su rutina habitual se había roto, ahora cada día no eran como todos los días.
Ella llegaba, se sentaba, habría una página de internet y rápidamente tecleaba sus datos para entrar a la red, un cigarrillo prendía en lo que la página abría, miraba con recelo lo que en la página de inicio aparecía, comentarios entre ellos, ella solo veía ese muro, más te quieros, más te extraños y ahora muchos te amo. Y lo peor llego, fotos, muchas fotos, fotos de ellos, fotos en lugares que ella quería estar, fotos felices, fotos sonriendo, ¡oh cielos!, fotos besando, por fin ella se rindió, se dio cuenta de que lo que hacía era algo que no debía hacer, pues la estaba lastimando, era como si utilizara una navaja para cortar su corazón, ella sola se hacia el daño, y por fin se resignó, dejo de hacer esa rutina dejo de abrir la cuenta ficticia donde ella era amiga de quien consideraba su enemiga.
Pasaron los días, las semanas, y los meses, la rutina no era la misma, podía sentarse y tomar café mientras veía videos, o podía fumar mientras platicaba con todos ellos, la página de Facebook a veces la abría, se resistía a vigilar lo que ellos hacían, a veces solo una mirada, y a veces nada. Pero un día ella feliz se puso, al saber que los dos ya no estaban juntos.
Su estado marcaba soltero, el jamás dijo nada de eso, y ella estaba feliz, estaba contenta de que nada hubiera más entre los dos.
Pasaron los días, pasaron las semanas, pasaron los meses y un día ella volvió a verlo, se miraron, se abrazaron, se besaron, se acariciaron, se amaron. Todo era perfecto, el tiempo no pasaba por ninguno de los dos, ella era tan feliz, pero tan feliz que hasta había olvidado lo que paso hace mucho tiempo, pero después de esos bellos momentos, ella tuvo nuevamente que partir y dejarlo otra vez lejos.
Y no, ya no pasaron los días, y las semanas y los meses, ahora solo habían pasado días, solo un puñadito de días, en los cuales sin darse cuenta se había echo de otra rutina, sentarse frente al monitor, acomodar la silla, acomodar el café, iniciar la infaltable sesión del msn y platicar con él. Abrir la página de internet teclear suavemente sus datos para entrar a la red, revisar la página de inicio, notificaciones, todo pensando en él.
Y uno de esos días, de ese puñadito de días, en el muro de el publicado lo vio. Palabras que hablaban de amor, palabras que eran para alguien más que sabía no era ella. Otra vez no, otra vez no quería sufrir lo mismo, no quería pasar lo mismo, no quería otra vez atorarse en la vigilancia, en ese voyerismo, en eso que tanto la dañaba, ya no quería pensar en que con otra el volvería a estar, ya no, y no se le ocurrió nada, no pensó nada más, solo pensó que con otro ella debía estar.
Con alguien tal vez que tuviera Facebook, que la agregara como "Tiene una relación con" y su nombre de ella apareciera, que se tomara muchas fotos con ella, que muy felices parecieran, que muchos comentario cursis le dijera, que su muro solo hablara de cuanto la quería a ella.
Ella quisiera decir que la historia aquí acaba, pero sabe que más cosas le pasaran a ella, no sabe si abra más fotos que vera de el con otra mujer, no sabe si habrá contestaciones de parte de ella a quien no conoce a un, no sabe nada, no sabe nada y aunque ella no lo quiera hacer, sabe que volverá a caer, sabe que volverá a abrir esa cuenta ficticia para agregar a la que será su nueva enemiga, su nueva enemiga según ella.






