La Maddie y el Oxxo han estado muy presentes en mi vida en estos últimos días. Ellos han aliviado mi sed, mi hambre, mi necesidad de abrazos, de distraerme, de compartir un rico café o una paleta de fresa. Unas galletas, chocorroles, cigarros, cervezas y saldo para que telcel haga mi vida más tentadora. Hacen que olvide mis problemas, que me sienta realmente de vacaciones, un poco libre, un poco feliz y realmente bien. Que me vea en la tierra, como soy, como seguiré.
Quizá no la encuentre en cada esquina… quizá la pierda de vista. Te aprecio muchísimo, no me canso de agradecerte y de disculparme. Esto no es ficticio. Sé que el Oxxo ya te marcó por lo que pasó aquel día que no estuve contigo, pero déjame decirte, con este post tan cursi que has de estar diciendo “¡ora qué mamadas!”, que el Oxxo me recordará a ti por muchas más cosas que hemos pasado juntas amiga.
Quizá no la encuentre en cada esquina… quizá la pierda de vista. Te aprecio muchísimo, no me canso de agradecerte y de disculparme. Esto no es ficticio. Sé que el Oxxo ya te marcó por lo que pasó aquel día que no estuve contigo, pero déjame decirte, con este post tan cursi que has de estar diciendo “¡ora qué mamadas!”, que el Oxxo me recordará a ti por muchas más cosas que hemos pasado juntas amiga.
1 comentario:
No hay que agradecer, para eso estan las amigas; por cierto a mas tardar el miercoles emigramos a Gdl la tierra prometida orale tenemos que ir, tengo que ir siiiiii. Te quiero muchachita.
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